Healey Silverstone D43: una vida bien vivida Pocos coches deportivos británicos de la posguerra encarnan la pureza de propósito, la honestidad mecánica y el pedigrí automovilístico del Healey Silverstone. Entre los 105 ejemplares fabricados, el chasis D43 destaca no por el mito o el embellecimiento, sino por su historia documentada, ininterrumpida y excepcionalmente rica, que abarca continentes, décadas y generaciones de apasionados custodios.
Este es un Silverstone con carácter, continuidad y credibilidad. Un auténtico coche de conductor desde el primer día Entregado nuevo en noviembre de 1950 a Peter Simpson, el D43 entró inmediatamente en el mundo para el que Donald Healey lo había concebido: uso en carretera rápida y competición en clubes. Simpson compitió con entusiasmo con el coche a lo largo de los primeros años 50, participando en eventos en Silverstone, Goodwood, Snetterton, la Isla de Man y Davidstow. Sus fotografías y correspondencia de la época ofrecen una visión íntima y poco común de los primeros años de vida de un Silverstone utilizado exactamente como se había previsto. Un capítulo transatlántico y una restauración extraordinaria
En 1970, el D43 cruzó el Atlántico hacia Estados Unidos, comprado por el entusiasta Earl Clere. Su detallado diario personal narra una meticulosa restauración mecánica y estética, llevada a cabo con cuidado, método y un profundo respeto por la originalidad, que duró meses. Clere desmontó el chasis hasta dejarlo en metal desnudo, reconstruyó la suspensión, renovó el motor, volvió a cablear el coche y pulió la carrocería de aluminio por dentro y por fuera. Sus notas se leen como un manual de taller escrito por alguien que realmente amaba la máquina. El coche permaneció en Estados Unidos hasta principios de la década de 1980, pasando a manos de Edsel Pfabe, antes de regresar al Reino Unido con B. Sweetman y más tarde trasladarse a Italia con Gianfranco Mazzola, quien lo conservó durante casi dos décadas.
Un habitual de la 1000 Miglia moderna (1997-2018) El D43 se distingue entre los Silverstone por su extraordinario historial en la Mille Miglia moderna. Entre 1997 y 2018, fue aceptado 14 veces en la prueba histórica más prestigiosa del mundo, un nivel de participación que solo alcanzan unos pocos coches seleccionados.
Esta larga racha refleja la fiabilidad mecánica del coche, su impecable documentación y su constante cumplimiento de las estrictas normas de la prueba. En 2027 se celebrará la 100.ª edición de la 1000 Miglia, ¡un centenario que no hay que perderse! Un coche con un historial tan probado resulta especialmente atractivo en este sentido.
Para los coleccionistas que buscan un Silverstone con credenciales de primer nivel en la Mille Miglia, el D43 se encuentra sin duda entre los mejores y sigue certificado en el Registro de la Mille Miglia hasta junio de 2029. Propiedad belga y mantenimiento continuo Desde 2014, el D43 ha permanecido en Bélgica bajo la tutela de un entusiasta dedicado que ha invertido significativamente en su estado mecánico. Entre 2015 y 2025, un taller especializado llevó a cabo un amplio programa de trabajo: renovación completa del sistema de combustible, revisión completa de los frenos, mantenimiento repetido del sistema de refrigeración con una nueva bomba de agua, renovación de los componentes de encendido, mejora del sistema eléctrico con dos baterías Bosch y mantenimiento rutinario constante. Un archivo de facturas documenta una década de mantenimiento diligente y experto.
Un Silverstone con procedencia, personalidad y propósito Hoy en día, el D43 se presenta como un maravilloso ejemplo: mecánicamente perfecto, con una rica historia y acompañado de un archivo de documentación que haría sonrojar a la mayoría de los Silverstone. Las fotografías de la época, el diario de la restauración de los años 70, los registros del Healey Register y las facturas recientes contribuyen a una procedencia transparente y convincente.
Este no es un coche que haya vivido en silencio. Ha sido conducido, ha competido, ha sido restaurado, exportado, repatriado y celebrado, y lleva cada capítulo de su historia con dignidad.
Para el coleccionista que valora la autenticidad por encima de la mitología y la historia documentada por encima de los rumores, el Healey Silverstone D43 representa una oportunidad única: un coche con una vida plena y un futuro aún por descubrir. No dude en venir a descubrirlo a nuestra nueva sala de exposición en Ternat, Bélgica, cerca del aeropuerto de Zaventem.