El Kia Sportage 2.0 CRDI de 185 CV con tracción total y acabado GT Line de 2017 es un SUV imponente y deportivo que ofrece un rendimiento de primer nivel gracias a su sistema de tracción total y al motor diésel más potente de la gama.
La versión GT Line destaca por sus características exclusivas, entre las que se incluyen un techo panorámico, un interior de cuero de alta calidad con asientos ajustables eléctricamente, un volante multifunción de cuero y climatizador automático de doble zona.
La tecnología a bordo es de primera categoría y cuenta con un sistema de navegación con pantalla táctil integrada, radio digital, Bluetooth, control por voz, llamadas manos libres y puertos USB.
En cuanto a seguridad y asistencia al conductor, el coche está equipado con faros de xenón y LED, control electrónico de carril, reconocimiento de señales de tráfico, control de crucero con limitador de velocidad, control de presión de los neumáticos y un freno de estacionamiento eléctrico con Hill Holder.
Las maniobras se facilitan gracias a los sensores de aparcamiento delanteros y traseros, complementados por una cámara de asistencia al aparcamiento, mientras que la practicidad queda garantizada por el sistema de acceso y arranque sin llave y los sensores de luz y lluvia.
Completan el equipamiento llantas de aleación específicas, faros antiniebla, sistema Start/Stop automático y anclajes ISOFIX. Un coche versátil y potente, capaz de combinar un confort de primera clase con un manejo impecable en cualquier superficie.