Este era el Mercedes-Benz que había que tener en 1970 si se quería un gran sedán con clase para salir por la ciudad. Este ejemplar californiano sin restaurar, tal y como indica la etiqueta de acabado, presenta un acabado en gris plateado metalizado con techo pintado en negro a contraste, techo solar de fábrica, parachoques cromados originales y llantas de acero de 14 pulgadas con tapacubos Mercedes a juego. Bajo el capó se encuentra un motor de seis cilindros en línea de 2,8 litros con inyección de combustible y una potencia de 180 CV, dirección asistida, frenos de disco asistidos en las cuatro ruedas, transmisión automática de 4 velocidades y suspensión independiente delante y detrás. El interior, con asientos de cubo, está tapizado en MB Tex negro, cuenta con molduras de madera auténtica, elevalunas eléctricos, aire acondicionado Thermo King de fábrica, radio AM/FM original y un volante Nardi Torino de tres radios de madera vintage. Un bonito sedán clásico alemán, asequible y bien construido.