El Porsche Boxster de 2003 es un deportivo puro y analógico que antepone la conexión con el conductor a las distracciones digitales. Situado exactamente en el centro del chasis, su motor bóxer de seis cilindros y 2,7 litros atmosférico desarrolla 225 CV con una curva de potencia lineal y un característico rugido mecánico.