En 1993, para burlarse de Porsche pero preservar su cartera, la solución se llamaba VR6. Hoy en día, los coupés populares ya no existen, por lo que solo hay una solución para conducir un coche de dos puertas con estilo y buen motor: un bonito Corrado. Recrea la fiebre de los años 90 a bordo de este precioso ejemplar.