El Volkswagen Beetle es un coche del que casi todo el mundo guarda algún recuerdo. Ya sea porque tus vecinos tenían uno o porque de niño te fuiste de vacaciones en uno, el Beetle suele hacerte sonreír. Y cuando se trata de un Cabriolet, esa sonrisa suele ser aún más grande.
Volkswagen comenzó a fabricar versiones descapotables del Escarabajo poco después de la guerra, pero fue el carrocero Karmann quien se encargó del Cabriolet tal y como la mayoría de la gente lo conoce. Mientras que el Escarabajo con techo rígido evolucionó con el paso de los años, el Cabriolet creció a su lado y siguió fabricándose incluso después de que cesara la producción alemana del Escarabajo con techo rígido. Esto da cuenta de la popularidad perdurable de este modelo.
El modelo 1303 se presentó en la década de 1970 como la última y más avanzada versión del Escarabajo. Contaba con una suspensión delantera modificada con amortiguadores McPherson y un maletero delantero más amplio, lo que le confería al coche un aire más moderno al tiempo que mantenía su silueta característica.
Un Escarabajo Cabriolet no destaca por su impresionante rendimiento; su atractivo reside en la experiencia de conducción relajada, el techo descapotable, los mandos sencillos y la sensación de que cada trayecto se convierte en una pequeña escapada. Incluso un trayecto corto puede parecer unas minivacaciones, lo que quizá sea su mayor punto fuerte.
Este ejemplar demuestra hasta dónde puede llegar una restauración cuando la calidad es la máxima prioridad. El vehículo se encuentra en un estado excepcional, desde la carrocería hasta el interior, pasando por la mecánica y los acabados. La carrocería, totalmente restaurada, fue obra de un reconocido especialista holandés, con un ajuste y unos acabados perfectos que causan una impresión fantástica.
El coche también ha sido sometido a una revisión mecánica completa. Todos los componentes mecánicos se han reconstruido con gran esmero para preservar el carácter original del coche, lo que da como resultado una maravillosa experiencia de conducción.
La combinación de colores es digna de mención, con un acabado en «greige» y un interior de cuero marrón oscuro. Esta combinación es elegante y complementa a la perfección las formas redondeadas del Beetle. Se han fabricado muchos Beetle descapotables, pero un 1303 descapotable restaurado y acabado de esta manera es una rareza que llama la atención desde el primer momento.
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